En un prologo de un libro de Quiroga leí algo que decía que para escribir mis emociones tengo que dejarlas que pasen, y si, cuando ya la emoción ha pasado, puede revivirla mientras la escribo, es porque puedo transmitirla efectivamente... o algo así.
El punto importante de la referencia es que muchas veces al día me pasa que siento o pienso algo que me gustaría escribir, sin embargo, después no lo hago por no poder seguir el consejo de Quiroga. Pero en fin, el asunto es que hoy temprano, a eso de las siete y media de la mañana entré en una de esas crisis por la cual terminé sentada llorando incontrolablemente como una niña.
Y me preguntaba: porqué se me complican tanto las cosas? esas mismas cosas que otros hacen con la seguridad de quien lleva 10 años haciendo lo mismo aunque sea la primera vez que lo hace? cuáles son las razones de este despiste que me caracteriza? será falta de interés? o.... será que por estar haciendo algo que no me gusta hacer... la cosas simplemente no me salen bien?
Si yo se que no soy tonta, o al menos no del todo. Se que mis estudios no han sido difíciles, pero hay a quienes si les ha costado. Yo no soy de esos "quienes", estructuralmente hablando.
Pero mi días se me van caminando. Y caminado sin saber muy bien hacia donde. Defendiendo posturas y pensamientos que no necesariamente nacen de mi ser, de mi corazón, si no de ese caminar errante donde por temporadas una cosa parece ser más o menos correcta, y para no pecar de incongruente, defiendo con toda la naturalidad del caso.
Sin embargo, y aunque muchas cosas pueden salir no del todo mal... sigo insatisfecha.
Y vendrán más llantos incontrolables, y más "deténgase Marcela, respire profundo, y por amor a Cristo, deje de llorar!"
martes, 30 de noviembre de 2010
lunes, 29 de noviembre de 2010
Estoy cerca de algo, pero aún no estoy ahí.
Pues resulta que después de seis años de exámenes, tareas, lecturas, clases, compañeros estúpidos, otros no tan estúpidos y alguno que otro más o menos aceptable, más unas cuantas (bastantes diría yo) crisis existenciales, se va acabando.
Se va acabando mi carrera universitaria. Quién lo diría? yo no... jamás me imagine que llegaría a terminar. Bueno, todavía falta un poquito, falta la tesis. Pero, que tan difícil puede ser?,digo, no puede ser más difícil que los últimos 6 años.
Y yo aquí, me siento exactamente igual al primer día de clases. Tal vez unas cuantas inseguridades menos, y cientos de inseguridades más. En la educación intermedia es fácil sobresalir. Como profesional en un área en la que nunca quise estar es bastante más difícil.
Pues bien, aquí estoy. Tratando de estudiar para los últimos 2 exámenes de mi carrera. Y una vez más, como tantas, preferiría estar leyendo alguna novela clásica, estudiando alguna historia de algún personaje importante que probablemente me motive a tratar de hacer grandes cosas, pero que luego me va a hacer sentir menos porque estos tiempos no permiten ser como ellos o ellas.
Pero no. Tengo que estudiar. Lo que no se muy bien es de donde agarrar fuerzas para eso.
Pues resulta que después de seis años de exámenes, tareas, lecturas, clases, compañeros estúpidos, otros no tan estúpidos y alguno que otro más o menos aceptable, más unas cuantas (bastantes diría yo) crisis existenciales, se va acabando.
Se va acabando mi carrera universitaria. Quién lo diría? yo no... jamás me imagine que llegaría a terminar. Bueno, todavía falta un poquito, falta la tesis. Pero, que tan difícil puede ser?,digo, no puede ser más difícil que los últimos 6 años.
Y yo aquí, me siento exactamente igual al primer día de clases. Tal vez unas cuantas inseguridades menos, y cientos de inseguridades más. En la educación intermedia es fácil sobresalir. Como profesional en un área en la que nunca quise estar es bastante más difícil.
Pues bien, aquí estoy. Tratando de estudiar para los últimos 2 exámenes de mi carrera. Y una vez más, como tantas, preferiría estar leyendo alguna novela clásica, estudiando alguna historia de algún personaje importante que probablemente me motive a tratar de hacer grandes cosas, pero que luego me va a hacer sentir menos porque estos tiempos no permiten ser como ellos o ellas.
Pero no. Tengo que estudiar. Lo que no se muy bien es de donde agarrar fuerzas para eso.
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